ME DIRIJO A VOSOTROS
Debéis poner a prueba el poder de la oración, enviada hacia arriba a Mí en espíritu y en verdad … y tendríais una prueba segura de que vuestro padre os escucha y os responde … que Él inclina Su oído hacia vosotros y os concede lo que pedís. Pero debéis orar correctamente … debéis uniros íntimamente Conmigo y presentarme confidencialmente vuestro asunto; debéis dirigiros a Mí con la confianza de un niño en su Padre; debéis estar seguros de que Yo os amo y que el amor jamás falla. Hay que establecer la relación correcta Conmigo, y esto es lo que a menudo carece a vuestras oraciones, y por eso éstas no son escuchadas.
Mientras sigáis viendo todavía en Mí el Dios lejano, mientras no os aferréis a Mí como, niños, vuestra oración tampoco saldrá del corazón, solo hablará la boca o la mente, pero no el corazón. Pero Yo solo escucho la voz del corazón. Quiero oír el balbuceo fiel de un niño, y quiero sentir en él el amor de un niño, que el ser humano también sentirá por Mí, quien Me invoca fielmente como su Dios y Padre. Y estas palabras llegan a Mis oídos, y Mi amor no puede sino concederle al niño lo que pide.
El poder de una oración correcta es tan grande que verdaderamente podríais pasar por vuestra vida terrenal sin preocupaciones; pero como depende de vosotros mismos si estáis orando de la manera correcta, haréis muchas solicitudes erróneas, oraréis solo por formalidad, vuestra boca pronunciará palabras que os son familiares, vuestra mente también se ocupará al respecto, pero el corazón permanecerá sin ser tocado, porque para ello se requiere el vínculo más íntimo Conmigo, lo cual vosotros, los seres humanos, solo establezcáis muy pocas veces. Y una gran angustia tendrá que venir sobre vosotros para que el miedo os impulse a clamar a vuestro Dios y Padre, y entonces este clamor brotará y será escuchado.
Pero cuando el amor os atrae hacia Mí, entonces vuestra oración también será justa, pues el amor se dirige al Amor Eterno, el amor habla al Amor Eterno, y el Amor Eterno jamás se niega a Sí mismo … Una y otra vez, el amor es el camino al corazón del Padre, solo el amor es capaz de enviarme un oración en espíritu y en verdad, y el amor jamás será rechazado por Mí, encuentra cumplimiento en Mi amor. Y Yo sé todo lo que necesitáis, conozco vuestras preocupaciones, conozco vuestros deseos y conozco todas las inquietudes que os llevan a orar …
Pero quiero que vengáis a Mí vosotros mismos y Me pidáis ayuda con todo el fervor de vuestro corazón; por eso os pido una oración en espíritu y en verdad, pues Yo no presto atención a una oración de labios, e incluso las oraciones formales no reflejan vuestros propios pensamientos y sentimientos, lo que sin embargo exijo para una verdadera oración … pero si Me presentáis vuestras inquietudes con toda inocencia infantil, entonces habláis como niños a vuestro Padre, y entonces el Padre escucha y responde a Sus hijos.
Él os libera de toda angustia, concede todos vuestros deseos, interviene dondequiera que necesitáis Su ayuda … y podéis pasar por la vida terrenal sin preocupaciones si hacéis uso del poder de una oración dirigida a Mí “en espíritu y en verdad”. Porque el Padre Celestial escucha a Sus hijos, Se inclina hacia ellos y lo atrae a Su corazón, les otorga Su amor, y con Su amor, les concede todo lo que piden, pues Sus verdaderos hijos siempre orarán solo por aquello que no perjudique sus almas, porque su propio amor también les da la cognición, y por lo tanto, no pedirían nada que Yo tuviera que negarles …
Amén